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Hola.

Cuando no hay nada que ver en la oficina a las diez de la mañana (siempre y cuando no trabajes en una oficina pichirruchi que no tiene televisión) te puedes encontrar con bodrios como los de ese dragón celeste llamado Timoteo, que se jactan de ser educación educativa.

Primero, ¿cómo diablos van a educar a los niños teniendo a un cholito con peluca rubia hablando disque con acento alemán? ¡Televisión educativa la de Noppo! Y llegamos al meollo del asunto. Porque no hay blog Noppo y Gonta sin Noppo ni Gonta. ¿Qué fue de ellos?

Noppo y GontaPara la generación pendeja que no los llego a ver, pues qué parásita pena. ‘Dekiru kana‘ o ‘¿Puedo hacerlo yo?’ en su traducción al español, fue uno de los mejores y más entretenidos programas de televisión que pudo haber. Llegó como uno de los paquetes de programas educativos del Japón (vamos a ver si estos peruanitos se culturizan con este gran programa) – junto a los Tradicionales Cuentos Japoneses (los palitos que movían a los títeres me parecían la epítome del desarrollo tecnólogico nipón), o el 1,2,3, Matemáticas, o aquel títere gay que vivía en un cobertizo y nos ayudaba a contar cuántos pescaditos cabían en un maldito acuario.

Pero, ¿qué fue de ellos? Pues primero hay que saber que el verdadero nombre de Noppo (si pensabas que ese era su verdadero nombre, eres un o una idiota) es Yoshiaki Takami (también es conocido como Ei Takami), y nació un lindo día de Tokyo el 10 de mayo de 1934. Así es, el gran Noppo ahora tiene 73 años.

¿Ahora? ¿Qué no está muerto? No. Estaba de parranda nomás. La razón por la que los peruchos no supimos que todavía estaba vivo es porque los canales peruanos no tienen más que hacer con su dinero que auspiciar el último funeral del artista folklórico fallecido, o hacer disque programas educativos que tienen a los imbéciles de Hi5 o a la enana ruca de LazyTown como estandarte. Bueno… sigamos con Noppo.

Noppito fue graduado de la Escuela Ritsutachi-kawa de Tokyo, donde estudió quién sabe qué chucha. Mide 1.80m. Otro dato interesante de Noppo. ¿Sabías que fue el conductor de ‘Dekirukana’ desde 1967 hasta 1990? Así es, te has estado perdiendo de por lo menos 23 años de Noppitud, debido a la política muestren-las-tangas de los canales nacionales (leer párrafo anterior).

Noppito viejitoBueno, ¿qué hace ahora? Pues qué mas… ¡Televisión para niños! Así es, chiquilines y chiquilinas, Noppito hace TV todavía a sus 73 años. En su última aparición en el Kouhaku (ya será el Kouhaku motivo de un próximo post) hizo de un saltamontes (con todo y el disfraz) y aparentemente sigue siendo igual de popular entre los jaladitos.

¿Y Gonta? ¿Qué fue de Gontaaa? Pues… primero, por si no lo sabías, Gonta era un perro. Sí, no era un oso, no era un monstruo amorfo. Era un perro con sombrero al que le encantaba el onigiri (bolas de arroz). Pues no pude conseguir mucha info, sobre todo del actor (o actriz) que hacía su voz – y por voz me refiero al gemido ininteligible que emitía Gonta al ver lo que hacía Noppo o lo que le decía la narradora. El disfraz hoy se exhibe como reliquia nacional en el museo de NHK.

¿El legado de Dekirukana? Miles (si no son millones) de fans que nunca pudieron hacer los muñequitos o la familia de vasitos de plástico tal como estaban en la tele. Asimismo, un laboratorio-revista en Japón donde los niños pueden ver y hacer todas las cositas que el tío Noppo enseñaba. Yo por lo menos ya habré enviado unas cinco cartas a TNP para que repongan a Noppo y a Gonta a la ya decaída televisión nacional. ¿Y tú que has hecho? Os dejo con la mejor pieza musical de todos los tiempos.

 

Chau.

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Spoiler Alert (si no sabes que significa, sigue leyendo).

Hola.

Gregorio CasasNo es secreto que adoro el suelo debajo del piso en el cual está el parquet que tocó el bastón del Dr. Gregorio Casas. Gracias a la maravilla tecnológica que es la Intershnet y a los desinteresados usuarios que graban los capítulos en los yunaites, uno ahora se puede descargar calientitos los episodios.

Acabo de terminar de ver los cuatro primeros episodios de la cuarta temporada (carajo, qué rápido se han pasado cuatro años) de House, y he podido comprobar que este huevón de Bryan Singer (más conocido como el director de ese bodrio fílmico llamado Spiderman) en realidad si tiene buena dirección, y los libretistas siguen estando llenos de buenas ideas e insultos que Housito profiere contra la humanidad.

Comenzamos donde nos quedamos. El rubilindo fue despedido, la mamacita de Cameron renunció, el negro (sí, es negro, no es afroamericano, es negro) Foreman también renunció, y Gregorio se quedó sin equipo.

Con los nuevos huevos...

A Gregorio le llega un caso interesante, y se da cuenta de que sin equipo no es nada, ya que todo ese genio y sabiduría son mierda, si no tienes a quien insultar y hacerle la vida imposible. Así que armado de miles de dólares de los puestos ahora vacantes, Gregorio contrata a 40 doctores (39 en realidad) para que se pisen entre otros y ver quién queda entre los tres finales.

Por supuesto que en cada capítulo, Housito va despidiendo arbitrariamente a muchos, ya sea por que son demasiado mamacitas, o demasiado corchos, o demasiado éticos. Caso tras caso, o mejor dicho, después de una astronauta, un paralítico y una Haley Joel Osment, quedan 6 médicos, con apodos tan singulares (todos dados por House) como “number 13”, “cutthroat bitch” y “big love”.

Cameron, más rica que nunca.Wilson como siempre es un idiota que no es tan idiota, cuyos pasatiempos son revelados en esta cuarta temporada: sus gustos por una telenovela mexicana llamada “El Fuego del Amor”. Asimismo, Cuddy sigue estando igual de agradable a la vista y como siempre tan wimp como para creerle a House de que el cielo es morado.

Si creías de que en esta temporada, no ibas a verlos… Cameron sigue en Prunas Planas Teaching Hospital ahora como emergencióloga (rubia y vestida de rosado – no te mojes), Chase como cirujano intensivista, y ahora en el cuarto capítulo, Foreman como colega de Gregorio… oooh, ¿qué pasará?

A este punto, ya deberías de estar satisfecho(a) con la información provista… o… me estas mentando la madre por no avisarte de que iba a malograrte los capítulos que dentro de un mes verás en Universal. Eso te pasa por no aprender inglés, huevón u ovariona (dependiendo de tu género – si no acerté con ninguno, entonces: maricón). Bien claro escribí al principio Spoilers. Métete a un instituto y deja en paz los huevos del chancho.

[odeo=http://odeo.com/audio/13322633/view]

Si en cambio, como yo, tienes familia a los cuales el inglés no les entra así se metan un kilo de vaselina al sorete, puedes encontrar los capítulos subtitulados en PortalSEDG o en Yulífero. Agradécele por subtitularte los capítulos, no seas leecher.

Adiós.

Introducción

Hola.

Noppo y Gonta

 

No, no soy un imbécil abriendo blog nuevo para contar los relatos de sus desgracias (alias boohoo por qué la vida es así).
No, tampoco soy un imbécil que no tiene nada más que hacer que escribir poesía de la barata, y encima traduciéndola al inglés (como si la mierda se hiciera menos mierda cuando la lees en inglés – aunque a veces es así).
No, tampoco soy uno de esos idiotas socialistas que se dedica a analizar punto por punto las garrafales y madreputísimas metidas de pata del gobierno.
No, tampoco soy el huevón del hi5 que tiene más de 300 amigos, porque teniendo más contactos eres cool aunque ni hayan oído de tu perra existencia.

 

Sí, soy uno de los imbéciles que abre blog nuevo y punto.
Sí, soy uno de los imbéciles que piensa que Dios no es uno sino cuatro: House, Tarantino, Bauer y Simpson.
Sí, soy el imbécil que odia a Silvio y a Sabina.
Sí, soy el idiota al que se le pega el ritmo de la culebrítica, entre otras mierdas vernaculares.
Si alguna vez posteo vídeos de canciones con la letra incluida sin decir por lo menos una granputísima palabra de quién rayos es el cantante, o de por qué mierda posteo esa mierda, mándame a la grandísima y honorífica concha que me parió.
Y por último, sí soy uno de los pocos idiotas que todavía da un rábano por la buena ortografía y gramática (gracias Miss Matilde).

Si sigues leyendo, bienvenido y ojalá regreses.
Chau.